COSTAS, cuándo comenzó a vincularse con la pintura ?

Todo fue muy gradual pero con una fuerte inclinación hacia la pintura, diría,
desde siempre. Durante mis primeros años de vida,
y aquí es donde apelo más a la memoria ajena que a la propia, me recuerdan gozando entre témperas y fibras de colores. Y no me abandonaron jamás...

De qué modo y a qué edad realizó sus primeras exposiciones ?
Entre aquel pasado de mis inicios y mis primeras muestras hubo un largo camino y nunca del todo fácil. Concluido el secundario y tras un frustrado paso de casi 4 años en Ciencias Económicas, estudio Diseño Gráfico y luego Dibujo Humorístico. Trabajo en numerosas Agencias de Publicidad de aquí y del extranjero, en España, precisamente. Comenzaba la década del 80 y yo, recién casado con mi esposa Laura, tomaba contacto con los grandes museos de Europa. A nuestro regreso sentí la imperiosa necesidad de introducirme en el mundo del arte. Comienzo a pintar cuadros que le regalo a la familia, bastante precarios y al cabo de un tiempo y ya habiendo expuestos en varias oportunidades en Galerías y Centros Culturales, tomo clases de pintura con un reconocido artista plástico argentino, Marcelo Maira, que me hizo comprender el color en toda su dimensión. Esas pocas clases fueron vitales para el mundo que estaba descubriendo. Y casi sin quererlo, como medio de expresión, como herramienta de comunicación elegí el Arte Ingenuo o Naïf. Y tampoco me abandonó... ni yo a él.


Alejandro Costas con Marcelo MairaA partir de allí, comienzo a difundir mis obras en Centros Culturales, Bancos, Galerías de Arte y muy especialmente en exposiciones de concurrencia masiva (Feria de las Naciones, Expomueble, Feria del Libro y la Exposición Rural, entre otras). La primera que realizo y sin duda, la que me abrió las puertas del gran público fue la Exposición Internacional del Mueble y la Decoración, muestra que recuerdo con mucho cariño porque allí descubrí, lo que luego iba a ser clave en mi trayectoria: el contacto y el diálogo con la gente, una forma de compartir y a la vez, defender mi obra. Luego, vino una serie de exposiciones muy importantes para mi carrera, como las que realicé en el Centro Cultural San Martín, en el Palais de Glace, en el Patio Bullrich, en A.T.C., en el Centro Cultural Las Malvinas y la más relevante, sin dudas, en el Centro Cultural Recoleta, durante 45 días. Llevo ya, más de 150 exposiciones, aquí y en el extranjero.
               Con Marcelo Maira


También en el extranjero ?Catálogo exposición "30 Pintores Naif Argentinos" en Polonia
Sí, en varios centros culturales de Europa.
El primer contacto fue hace unos 10 años,cuando me invitan a participar de una muestra internacional de Arte Naïf en Morges (Suiza).
Luego, gracias a una gestión de la pintora-escultora Ana Nieniewska
(hoy fallecida), un grupo llamado "30 Pintores Naïf Argentinos" realizamos una muestra itinerante por Bulgaria, Italia, Hungría, Polonia, Checoslovaquia y Yugoslavia.



El Padre del Arte Naif, el "Aduanero" Henri Rousseau. Habló de Arte Naïf. Podría darnos algunos detalles de ese movimiento ? Se gesta finalizando el siglo pasado, a partir del aduanero Henri Rousseau, artista francés considerado el padre, el pontífice del arte Naïf. Este movimiento fue denominado con otras acepciones: ingenuos, primitivos, populares... No es tarea fácil de definir, concretamente, al Arte Naïf; pero podemos aproximarnos reconociendo determinadas características, singularidades de los artistas que lo incursionan. La mayoría carecemos de cierto profesionalismo, no somos "academicistas", no poseemos pre-conceptos técnicos y buscamos, diría afanosamente, la incontaminación de lo primitivo. La simplicidad, la frescura y la candidez de las escenas que se proponen son características propias de esta rama del Arte, inconfundible, y que inmediatamente después que fue reconocida y respetada la obra de Rousseau (principios de siglo) no tardó en propagarse a otras latitudes. Yugoslavia fue uno de los países con una rica tradición ingenua y encontró en Ivan Generalic, uno de los más destacados cultores del Arte Naïf. También hay un gran movimiento en Brasil (Bahía), en Nicaragua, en Haití y en México, donde se observan notables influencias indígenas. En nuestro país, arriesgaría a afirmar, que dejó de ser una moda (como peyorativamente se lo mostraba) para demostrar que no tuvo un paso efímero y fugaz, sino que vino y se quedó definitivamente, y que, por fortuna, cada vez se la valora más. Las Entidades de Bien Público, sobre todo cerca de fin de año, han realizado un notable aporte con la difusión de nuestras pinturas, ingresando así a millones de hogares a la vez que aportamos un granito de arena a sus fines.


Usted se siente identificado con este movimiento ?
Se incluiría en él ? Básicamente sí. Sé que mis pinturas no tienen las características del Naïf "puro", pero creo lo son en esencia. Recuerdo una de las primeras críticas que recibió mi obra, fue de César Magrini y mencionaba la imposibilidad o la dificultad de definirla. Afirmaba que antes que nada, era pintura y que respondía de a ratos a lo que se estipula como Naïf, pero tampoco lo hacía con absoluta sujeción. Ivan Generalic, artista plástico yugoslavoElogiaba los recursos técnicos y decía que era sumamente diestro en la utilización del color, conceptos que en cierta medida, agrego yo, me apartaban de las definiciones tradicionales del Arte Ingenuo. A todo esto, usted qué opina de su obra ? Todas son mis ideales; mis anhelos, mis sueños están allí. Inocultables. Claramente expuestos. Una posición muy crítica, por momentos ácida del hombre y su obra en este planeta. Mis preocupaciones sociales, mis pensamientos políticos, temas como la Paz, el Amor, la ecología, la religión, son temas que abordo habitualmente en mis telas y me da mucho placer hablar de ellas, con cierto orgullo, como de un hijo. Al fin y al cabo, lo son. Fui construyendo una laboriosa carrera sin cuidado de responder a determinadas características por temor a que me quiten la necesaria libertad de crear. "Pinto lo que soy".
En ese pleno momento de la creación hay que dejarse llevar, que las ideas afloren, que prime la autenticidad, que se sienta identificado el artista en cada uno de sus trazos y lejos de cuestionarse si lo que está elaborando, que no es más que el fiel reflejo de su interior, es impresionismo, surrealismo o Naïf. ¿Qué importa ya? Descifrar eso, no es nuestra tarea.


Usted da clases de pintura, Costas?
Hasta el año '92 y durante casi 3 años, conduje un modesto taller en el Área de Prevención de la Salud Mental "Torcuato de Alvear"Con Blanca, destacada alumna de su taller. Fue una experiencia notable, con una fuerte carga afectiva, sin grandes logros en el campo específico pero que me sirvió para comprender la necesidad que tiene mucha gente de expresarse por intermedio de sus manos y casi confirmar, que todos tenemos un pequeño artista dentro (y muchos, una asignatura pendiente) y que la mayoría de nosotros, de niño y no tan niño, sentíamos una inclinación por el dibujo, por los crayones, los colores; con distintas capacidades, pero la atracción existió en casi todos. Ver a cualquier niño en un Jardín de Infantes (o más adultos, en el colegio) es comprobar lo que digo. La hora de Plástica debe ser una de la menos resistidas, siempre y cuando sea dinámica, en libertad y bien coordinada. Seguramente, porque estos atributos estaban ausentes en mi colegio, seguí Ciencias Económicas..
Estos talleres del Hospital Alvear, fueron sin quererlo, la semilla de lo que más tarde serían las Jornadas de Pintura, que realizo algunos días sábados, en mi atelier. Duran 10 horas aproximadamente, un tiempo prudente para avanzar en un día tanto en el conocimiento teórico como en el práctico; logrando que gente que jamás había tocado, seriamente, un pincel en su vida, lleve a su casa una pintura sobre tela, realizada exclusivamente por ella y sin copiarle absolutamente a nadie. .


Por qué remarca lo de la copia, Costas ?
En general se copia ? Hago hincapié en lo de la copia porque es un tema que me provoca bastante fastidio y reconozco que no puedo ocultarlo. Es inconcebible que en un Taller de Pintura, donde se supone es un ámbito de libertad y creación, no sólo se permita sino que se fomente y se incentive la copia a otros pintores. Picasso aseguraba, que en toda creación hay un proceso de destrucción.A.C. firmando en Feria del Libro 2000
Lo que fomento, lo que en cierta medida exijo, es que "destruyan" esa casa, ese cielo, ese árbol de la realidad (o de la foto) y lo construyan nuevamente, tal como lo ven y sienten. Será distinto, pero sin dudas, será mejor; porque es propio, porque es nuestro y como cada obra es única, es como un hijo y aunque no lo sea, creemos que es el mejor o intentamos que lo sea. Creo que es más fácil mirar adentro, buscarse a sí mismo y descubrirse a través de la pintura. La copia es meterse, innecesariamente, en la piel del otro. Seguramente, dos vidas completamente distintas y con un pasado sin un punto en común. Un artista, en el instante de llevar a cabo la obra, pasa por una circunstancia particular, instancia única que jamás volverá a repetirse. Y la reflejó en su tela. No es justo ni conveniente intentar copiar eso, que no es verdad absoluta, ni siquiera para el autor. Los acrílicos, los pinceles y las telas son para mí, un vehículo, un medio para reflejar un estado de ánimo, una emoción. Concluir un cuadro es una descarga, es sacarse una mochila cargada de sueños, de esperanzas y algunas utopías. Es mostrar y compartir un sueño. Y le aseguro que se siente tanta felicidad como alivio. Entonces pregunto y ya no sólo dentro del ámbito de la pintura, se puede copiar la felicidad ajena? Copiar al que fue feliz nos otorga felicidad? Para mí, sin dudas, no.


El resultado sería una obra carente de sentimientos ?
En una obra de arte, no sólo actúan las manos. Trabajan a la par de ellas, los sentimientos y el pensamiento (o la inteligencia). Al pensar en las grandes obras de arte se me ocurre que hubo un hilo invisible, conductor, que logró unir en perfecta armonía el corazón, la cabeza y las manos. El corazón que manda la señal a puro sentimiento, la inteligencia que ordena las ideas, desecha algunas y toma otras, envía un mensaje (a veces no muy claro) y las manos del artista (lo único tangible) que ejecutan y llevan a cabo la obra. Pensemos en una pintura o escultura imaginaria donde estén ausentes algunos de estos tres indispensables elementos. Opino que la obra estaría condenada al fracaso, irremediablemente. Humildemente y tal vez equivocándome, considero que en la "copia" sólo participan las manos, lo artesanal. Estoy convencido que la más "chiquita" de las creaciones es infinitamente superior a la mejor de las copias


Con Fabián, Mirta, Sara, César, Santiago, Mariela y Soledad, asiduos concurrentes de sus Jornadas de PinturaAlejandro Costas, se enseña el Arte Naïf ?
No podría darle una respuesta contundente sin perder objetividad. Yo, a modo de advertencia, siempre aclaro que en mi taller se enseña pintura.
No, exclusivamente pintura Naïf. Un alumno puede apreciar este arte, puede intentar imitarlo, pero a la hora de la verdad va a aflorar lo que tenga adentro.
Yo admiro a Van Gogh y su impresionismo pero lejos estoy de pintar como él. Insisto y amplío: pinto lo que soy y como puedo... Para ello me valgo de conocimientos técnicos tales como colores primarios, secundarios, fríos, cálidos, perspectiva, equilibrio y aerografía, que fui aprendiendo a lo largo de mi carrera. Lo que enseño es mi experiencia, lo que trasmito es lo que a mí me dio resultado. Lejos está de ser la verdad absoluta... en todo caso es mi verdad. Está claro que no hay dos caminos iguales. No?


FUENTE: Revista OSMECON Salud / Diciembre de 1998