HORACIO SALAS

Con motivo exposición en el
Centro Cultural Gral. San Martín

"Alejandro Costas ha construido una utopía;
un mundo abierto, un territorio donde
- como en los juegos de la infancia -
no existen imposibles y donde la lógica resulta vencida por la magia.

Gracias a su ingenuidad,
Alicia pudo ingresar en el País de las Maravillas y conocer el otro lado del espejo;
gracias a su pintura,
Costas funda un reino ideal donde es posible sembrar entre las franjas del arco iris,
imaginar que las naranjas se transforman en globos de colores,
o que desde una nave espacial arribará a la tierra una andanada de mariposas.

Pintura Naïf...? Superficialmente, tal vez.
Pero con un guiño cómplice, una contraseña para transitar por la utopía.


Para ello es preciso despojarse de prejuicios,
aceptar que el Arca de Noé pudo ser un aerostato
y entender que si recurriésemos a nuestra propia mirada infantil aún seríamos capaces de encontrar
a aquel
inventor de juegos que en algún rincón seguimos siendo,
aquel chico que convivía con Nemo y Sandokán o viajaba a la Malasia en barcos de papel.

Aquel chico que hemos tratado inútilmente de ocultar tras varias capas de sensatez.
Ese que por suerte está vivito y coleando
y al que sólo hay que saber llamar para que vuelva.
Alejandro Costas comprende que sólo de esa manera es posible la utopía que él proyecta en pequeños pueblitos de
gente laboriosa, feliz y solidaria;
gente que sonríe sin miedos ni fantasmas.
Y la pinta."

 

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